Vicisitud y sordidez

Nuevas vicisitudes

Aquí Paco Fox: Lean la primera parte de uno de los artículos de Marlow que más odio ha generado aquí.  Ahora, pasemos a la secuela. Os dejo con nuestro corresponsal escocés:

La saga de las "La Guerra de las Galaxias" - las originales, las secuelas, las precuelas y las sanguijuelas ¿Podrían haber salido aún peores? (Spoiler warning: ¡Que sí!)

Jrandes fallos y oportunidades perdidas de la saga de "Star Wars" - A veces incluso inferiores a los elegidos ("Bullets Dodged"), a veces ligeramente menos malos ("Sitting Ducks Missed")




Obi-Wan Kenobi 1

Visiblemente aburrido durante toda su participación en "Star Wars," Alec Guinness, uno de los mejores actores del mundo, fue prueba viviente del anti-talento de George Look-cash para dirigir a actores normalmente soberbios (la pobre Natalie Portman sufriría lo mismo en las pelis posteriores).

Pero, por una vez, no echo toda la culpa a Loocas: el muy pijo, católico y antipático Sir Dalec Guinness no fue la mejor elección para hacer de un viejo guerrero legendario, porque se ve que jamas había estado en una pelea en su vida:

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El joven guerrero Guinness (a la derecha)

Toshiro (¡Jesús!) Mifune, había rechazado el papel antes de la llegada de Guinness al proyecto. Aunque el actor japonés es otra leyenda, y bastante más convincente como veterano monje-soldado, tampoco creo que habría sido mejor, por dos razones:

1) "La Amenaza Fartasma" y sus ranas-mercantes con acento y pinta de empresarios de Tokio de vacaciones en Londres demostró que la "visión" de Lucas de la cultura nipona es básicamente estúpida y racista.

2) La actuación de Mifune en la precuela de "Los Siete Magníficos del Espacio" - "Los Siete Samuráis" - es vergonzosamente exagerada, mucho peor que Horst Buchholz (¡Jesús!) en la segunda precuela, "Los Siete Magníficos". Tan exagerada es la actuación que es digna de una comedia televisiva española:

 "Eres peor que Resines," Paco Fox advierte a Toshiro Mifune

¿Veredicto? Bullet Dodged.

Obi-Wan Kenobi 2

En un principio, George Lucarse había pensado en incluir al personaje de Obi-Wan Kenobi en sus infumables precuelas, y el primer actor que consideraba para el papel fue Kenneth (Ken) Branagh.

 A mi me pareció entonces la elección perfecta para el papel: como Guinness, el irlandés es un gigante del teatro británico y uno de los mejores actores del mundo, y, normalmente, está soberbio en sus papeles. Pero su virtud fundamental, y exactamente la misma que Guinness, es que se ve que jamas ha estado en una pelea en su vida, por lo cual perfectamente podría haber dado la talla como el Obi-Bran Kenobragas joven y visiblemente aburrido.

Joven guerrero Branagh

¿Veredicto? - Sitting Duck Missed

Obi-Wan Kenobi 3

George Lucaspa aún pensaba en recuperar el personaje de Ben Kenobi en las tres precuelas después de la negativa de Branagh y fue cuando barajó la que hubiera sido la peor decisión de casting de su nefasta carrera: parece mentira ahora, porque ni Lunnicas parece tan malo, pero durante un periodo pensó en dar el papel a ¡Ewan McGregor!

Sí, sí, habeís leído bien - pensaba en construir su trilogía de precuelas alrededor del actor más soso y olvidable del universo.

Menos mal que cambió de opinión y quitó el personaje de los tres guiones porque habría que cambiar su nombre a “Obi-Wank Enobi” si el temido McGregor hubiese “interpretado” el papel.

Tú sabrás, Ewan.

¿Veredicto? Bullet Dodged.


Grand Moff Tarkin 1

La mejor actuación de la película original fue la de uno de mis ídolos, Peter Cushing, como el Jran Moff Tarkin. (Curiosamente, algunos niños tontos que vieron “La Guerra de las Galaxias” en los 70 pensaron que su villano principal era ¡Doctor Doom! quicir ¡Darkseid! quicir ¡Darth Vader!)

¡Muere, cabrón!

Inicialmente, otro de mis ídolos, Christopher Lee, era el preferido de Lucas para hacer del Gran Toff Merkin, y su amigo Cushing para hacer de Obi-Wan Kenobi. Tal double act imbatible podría haber salvado la peli y incluso la trilogía, porque Cushing habría salido en las tres primeras entregas, y una lucha entre los eternos enemigos Obi Van-Helsing y Gran Moff Dracula sobre la pantalla habría sido infinitamente preferible a ver a Alec Guinness y David Prowse haciendo su duelo torpe con espadas-láser cual dos abuelas de los 80 jugando a los tres Mosqueperros con los nietos pequeños.

¿Veredicto? - Dos Sitting Ducks Missed

Grand Moff Tarkin 2

A finales de los 90 apareció en internet una fota del magnífico actor inglés Christopher Eccleston caracterizado como el Gran Moff. (Como Peter Cushing en su día, me encantaría saber que significa “Grand Moff”.)

Eccleston (izqa) necesitaba mucho maquillaje para parecerse al guaperas natural Cushing (dcha)

Al final, Eccleston tampoco salió en la saga, la enésima decisión nefasta de Lucas para garantizar que las precuelas serían aún peores que las originales, pero me pareció un candidato muy acertado a reemplazar a Cushing - no solo tiene la solvencia como actor de mi viejo ídolo, no solo es un gran interprete de villanos (menos en una mierda de la Marvel), pero los dos han sido protas de “Doctor Who”.

(Aunque hay que reconocer que esta titulación no siempre es garantía de calidad en malas superproducciones - véase Matt Smith en “Terminator: Géneshits” o Sylvester McCoy como Radagarbage en las nefastas pelis de “The Hobbit”. Aunque hay que reconocer que Smith y McCoy eran también inútiles haciendo del Doctor)

¿Veredicto? - Sitting Duck Missed

Lando Calrissian

La verdad es que Billy Dee Williams está muy bien en “El Imperio Contraataqua” como la única persona negra de una galaxia tan lejana...de la realidad.

(Peter Jackson es heredero de Lucas, en el sentido de rodar una trilogía de precuelas de mierda absoluta después de tres pelis que gustaron al público. Pero hay tres unicas personas negras en su universo de “The Hobshit” - unas munheres sin una sola línea de diálogo entre ellas y que salen aproximadamente un total de 12 segundos como parte de la multitud en las laaaaaargaaaaas escenas sin interés de la ciudad del Lago en el segundo engendro sobre Bilbo. Tan llamativa es la aparición de estas actrices que sus personajes salen en los créditos como: “Primera, Segunda y Tercera persona de color para demostrar que los cineastas no somos los típicos racistas de las Antípodas pero ni nos damos cuenta: somos los típicos racistas de las Antípodas que sí nos hemos dado cuenta, y metimos tres personas negras con calzador para intentar fingir ser progres”.

Volviendo a “ Star Wars,” Billy Dee Williams no fue la primera opción. El inmenso actor Yaphet Kotto rechazó el papel por temor al typecasting - poco antes había sido uno de los dos tripulantes del Nostromo que reivindican sus derechos laborales en la nave Nostromo de “Alien: el Octavo Pasajero” y no quería ser demasiado identificado con el subgénero de la ciencia ficción espacial.

¿Veredicto? Sitting Duck Missed, pero por los pelos (del mostacho de Billy Dee) - Kotto es mejor actor, pero algo feucho, y el buenorro de Williams lució bien su bigotón.

"Pues a mi me pone" Onvre Vicisitud dixit

Director del “Retorno del Jedi

Todo el mundo sabe que David Lynch rechazó dirigir la malisima tercera peli de “Star Wars” para centrarse en perpetrar su propio bodrio espacial, “Dune,” con Sting en un pañal azul, y Kyle McLachlan con un pañal pardo como peinado.

Menos conocido es el hecho que Steven Spielberg propuso a Paul Verhoeven - idolo de Cris Puertas y Onvre Vicisitud - para coger las riendas después de haber sido impresionado por “Soldier of Orange”. Por desgracia, cuando el muy asexual, y muy cabrón Spielberg vió “Vivir a Tope” y sus escenas explicitas de sexo, decidió retirar su apoyo a la candidatura de Paul.

Paul nunca se recuperó de la decepción de no poder trabajar con los Ewoks.

¿Veredicto? - Sitting Duck Missed

El Emperador

Mi paisano Ian McDiarmid hizo un muy buen trabajo como Palpatine después de reemplazar al chimpancé (con voz doblada) que representó a la personificación de la maldad en la segunda peli de la serie. El fichaje de McDiarmid, hasta entonces un desconocido actor de teatro, fue una sorpresa muy grata para Lucas - descubrir que los onvres de Caledonia tienen el aspecto simiesco que quería y pueden hablar el inglés, eso sí, después de muchos ensayos.

Simio y Escocés: ¿cual es cual?

Como casi siempre, McDiarmid no fue la primera opción - el papel de la figura más siniestra y traidora del universo había sido ofrecido a ¡otro Escocés! - el actor ocasional, descubridor de Malcolm McDowell, y cineasta muy sórdido, Lindsay Anderson.

Si no habéis visto su peli “Un Onvre con Suerte” no perdáis el tiempo leyendo mi estúpido post. ¡A buscarla ya!

¿Veredicto? Bullet Dodged, pero por los pelos (del peinado de abuela escocesa que McDiarmid luce cuando hace del aparentemente buen senador en las precuelas).

Bruja espacial sexy

Es dificil de creer ahora, pero el concepto original (de finales de los 70/principios de los 80) para las precuelas fue bueno: que un Anakin joven, pero adulto, sería convertido al lado oscura de la Farsa por la seducción sexual de una bruja mala pero irresistible.

Y el imbecil Lucas hasta tuvo una segunda buena idea - que tal bruja sexy sería interpretada por Sybil Danning. Estrella de la obra maestra "Los 7 Magníficos del Espacio".

Por si no sabeis quien es Sybil, y por los jóvenes que no creen que el año 82 fue infinitamente superior a la época actual, os doy la portada de revista que más orgasmos ha dado a Paco Fox, Vicisitud y Sordidez, y un servidor:



La foto de Sybil y la mera mención de Dolly Parton ponen a Paco Fox a mil, por su obsesión enfermiza con las características sexuales secundarias de las munheres; mientras los mitos eróticos de Vicisitud nombrados son Burt Reynolds y John Oates por su obsesión enfermiza con los bigotones; y en mi caso abyecto, es excitarme con solo leer “Sean Connery” por mi obsesión con los onvres escoceses de cierta edad.

De paso notar que entre las pelis de entonces actualidad mencionadas están: “Blade Runner” (la original), “Mad Max 2” y “La Cosa” (de John Carpenter) - verdaderas ovras maestras. Hasta las pelis menores o con imperfecciones son de visión obligada “Conan” (de John ‘Fascista’ Milius y Oliver ‘Misógino’ Stone), “Tron” y “Cocktopussy” del mejor James Bond, Sir Follar Más.

Miento: no todo del 82 tenía calidad. Hay un artículo sobre “Firepacofox” de Clint Eastwood, que es un bodrio. Y sale Al Pacino, que ya era un actor insoportable. Y la musica de Rick Springfield es penosa.

Lo que me frustra es que, siendo fan de la serie de James Bond, y taliban de “Octocoño,” me da mucha pena el hecho que la übersexy Sybil no saliera en la peli final.

Y, como la notoria Venusfobia de Lucas pudo con sus (escasas) buena ideas, tampoco pudimos gozar con Sybil baja la dirección de Verhoeven.

¿Veredicto? - Stiffing Dick Missed

Darth Maul

Para el discipulo diabolico de Palpatine en la primera precuela, otro Escocés fue el elegido para obedecer a McDiarmid, Ray Park (aunque con voz del onvre más gracioso de Inglaterra, Peter Serafinowicz), y en los pocos minutos que sale, Darth Maul ganó mi hamor eterno, porque mata al personaje cansino plomizo del muy torpe y sobrevalorado Liam Neeson.

Había dos otros candidatos para el papel: Benicio del Toro, que abandonó el proyecto porque el personaje tenía pocos diálogos, y la guapa estrella del cine de artes marciales de Hong Kong (AKA, cine de Hong Koñazo), Maggie Cheung. Claro que no iba a ser ella: por enésima, pero no última, vez, El Complejo de Licea de Lucas vetó a una munhé bella.

"Prefiero reemplazarte con un onvre escocés." Lucas dixit.


¿Veredicto? Empate. Veo a los otros dos candidatos capaces de salir del engendro con un poco de dignidad, como lo hizo Park.

Jar Jar Binks

Michael Jackson hizo campaña para interpretar al bicho penoso de etnia ambigua y sexualidad dudosa. Dice mucho sobre el anti-talento de Lucas que pudiera encontrar una forma peor para un personaje importante que un cameo absurdo de Michael Jackson.

Michael Jar Jarkson

¿Veredicto? Sitting Duck Missed.

Bai Ling

Ya huele a conspiración: después de rechazar a: Jane Seymour, Kim Basinger, Sybil Danning y Maggie Cheung para su saga, el demente Lucas decidió quitar a la última munhé sexy que quedaba en su saga el la sala de montaje antes de estrenar “La Vergüenza de los Shit”.

(Seamos sinceros, Natalie Portman tiene una cara preciosa pero es la belleza más unsexy del cine.)

"No te quiero en mi peli." Lucas dixit.

¿Veredicto? Sitting Duck Missed.

Y aunque no han recibido nada de publicidad, en los últimos años hasta han salido algunas secuelas no producidas por Lucas: “El Despertar de la Farsa” y “Los Timos Jedi.


Aquí Guille Stardust. Como soy el becario del blog me han cargado a mí con la tarea de escribir sobre otro becario, el de Periodista Digital. ¿Por solidaridad? ¿Porque no me revele como nuestro héroe anónimo? Nunca sabremos lo que pasa por la cabeza de Vicisitud y Sordidez, por suerte. Como escritor político que soy, me siento honrado de ser cronista de este suceso, aunque he de decir que yo voté por la versión porcina de Los Vengadores, Los Cerdadores.
Reconstrucción forense de un becario de 22 años basada en su alma.
No es de extrañar que nuestro persono del año sea un tipo con un contrato precario al que se la pela todo, porque como a muchos conocidos, el 31 de diciembre se le acaba el contrato y no le renuevan. Y como no hay dicho más español que “para lo que me queda en el convento me cago dentro”, este Héroe (con el empaque que le da una buena mayúscula) pensó que si iba a morir se llevaba a un par por delante. Estáis esperando como agua de mayo el chiste de cocaína pero no, es demasiado fácil, en ente blog optamos por el humor inteligente. Caca.

Como iba diciendo, en la EsPPaña actual de corrupción, cocaína, misa y putas, los contratos son un chiste y tipos como Simón Pérez y Silvia Charro se hacen ricos mientras otros, como nuestro hombre, tienen que pringar. Nosotros, como faros de la Justicia Social, adalides de la izquierda y seres de luz en general, hemos elegido como nuestro máximo exponente este año a un Señor Becario (también con mayúsculas, coño).
Si el Joker fuera un neoliberal de derechas.
Deberían hacer una tumba al Becario Desconocido porque ha conseguido meterle un gol por la escuadra a Alfonso Rojo. Alguien tan desagradable que no se le puede llamar ni ‘cuñado’. Si no me creéis aquí os dejo uno de sus tuits. Este señor que huele a naftalina nos da una lección de periodismo con este titular. Cada vez que tengo que escribir un artículo serio pienso WWARD!? (“What Would Alfonso Rojo Do?”) y hago justo lo contrario.
Cuando mezclas hipoteca a tipo fijo con un Euribor alto.
Entiendo que pocos licenciados en periodismo sueñan con acabar la carrera y trabajar en Periodista Digital pero que, sin embargo, llega cuarto de carrera, quieres hacer prácticas y con tu nota de mierda solo puedes optar a esas. ¿Arrepentido de haberte pasado la carrera prestando más atención a tu Instagram que a los apuntes? Para nada, puedes trabajar para AR (Alfonso Rojo, el malo. No Ana Rosa, la peor) y vender tus memorias a lo 'El diablo viste de Prada'. Pero una temporada, por corta que sea, en este “periódico” rompe los sueños e ideales del marxista más acérrimo. Pero nuestro Onvre o Munhé anónima (porque para algo que es gratis, lo aprovechamos) tenía un as en la manga, mandar a tomar por culo al máximo exponente del capitalismo.
Antes de grabar el vídeo y curiosamente, a lo que se dedican ahora.
Simón Pérez era un tipo que se vanagloriaba de ser “neoliberal capitalista que se vende al mejor postor”, cuya ideología es el dinero; no es demócrata pero si “humano en sus ratos libres”. Vamoh, lo que tu abuela definiría como “una joyita”. Como persona con una ideología diametralmente opuesta, no puedo sentir más gozo al enterarme de que ha perdido su trabajo por ese vídeo, o como en términos neoliberales “buah buah buah, la zorrita se ha quedado sin proxeneta”. Y es que nada me gusta más que un idiota ajusticiado por el Karma.

Por eso no me extraña que hayáis elegido a nuestro supuesto becario, exista o no exista. Quizá fuera un compañero cabreado. O un contratado fijoNOT. El caso es que ha vencido por un puñado de votos a los otros justicieros kármicos, Los Cerdadores. Y es que probablemente haya perdido también el trabajo pero, como Keanu Reeves en Constantine, ha ascendido a los cielos de nuestros corazones haciéndole un corte de manga al Maligno.


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Un año en el que ha muerto EL MÁS GRANDE (por una vez en la historia de ente bloj, escrito con G) y nadie de los habituales. Sí, amijos: Olivia, Kirk, Bush padre, Schumi y Bernie siguen vivos. Val Kilmer no sólo no ha palmado todavía, sino que salió hace poco haciéndose fotos con su familia como si lo de no tratarse el cáncer no fuera con él. Y Stan Lee parece ser eterno, a pesar de haber rodado todos sus cameos de las pelis de Marvel hasta 2056 por si acaso.

Evidentemente, no ha habido pleno, y sólo una persona ha conseguido acertar dos. Javier Parejo apostó erróneamente por Ozzy Osbourne el cual, milagrosamente, está haciendo un Keith Richards y sigue adelante a pesar de los excesos y violaciones a los que ha sometido a su cuerpecín. Pero sí que acertó con nuestro HÉROE NACIONAL Chiquito de la Calzada y con la persona que en los últimos días de su vida hizo que la Mansión Playboy oliera a meados: Hugh Hefner, cuyo fallecimiento levantó la consabida oleada de artículos poniéndole a caer de un burro, pero para mí siempre será ese señor que hacía de secundario en esa jran ovra de la ñoñez e incorrección política todo en uno llamada ‘Una conejita en el campus’.

Eres el ganador, Javier. Por favor, no me pongas en tu lista de este año. Recordemos: Tres candidatos. En caso de empate, ganará el más original.

Así que vamos ahora a por el 2017. Los grandes favoritos parten en taca taca de la salida con idénticas posibilidades. Betty White, Olivia de Havilland y Angela Lansbury siguen dispuestas a ser eternas. A este ritmo, puede que hasta sobrevivan a Jordi Hurtado.

Y, de postre, la mejor foto de la historia:
Hello, fistro, my old pecador. La fuerza está contigo físicamente moralmente.

Este año, el post de nuestras películas favoritas va a ser ÉPICO. No por la calidad de los flims (que los hay muy buenos) ni por el bigotón de Kenneth Bragas (que lo es y mucho), sino porque vamos a escribir todos los miembros del equipo, incluido nuestro nuevo fichaje Guille Stardust, que a lo subnormal a lo subnormal ha sido uno de los que más ha escrito en 2017.

Así que vamos a ello:

LAS DE PACO FOX

Sólo hay una peli realmente buena en 2017, pero no existe. Tal flim se llama ‘El CineBasura: La Peli que Paco Tenía en la Cabeza y Que No Pudo hacer’. El resto es, cuanto menos, interesante. Menos en materia del cine arthouse (explico: es la forma no peyorativa que se tiene en los mercados de decir ‘cultureta’), que me tiene contentito este año por su falta de interés. Sí: ‘The Love Witch’ es interesante para debatir y tal, pero no me ha gustado demasiado. Aunque esté ahora escribiendo esto escuchando su banda sonora. ¿Incoherente? NO. Es que tengo un gusto musical espantoso que se toma en serio lo que no puede ser más que una parodia.


Así que me ha quedado una lista muy de pelis bien conocidas este año con pocas rarezas. Excepto una italiana. Y la primera. Y, bueno, hay una peli chilena. Hacer entradillas generalizando es difícil...

Menciones especiales:

Pues me gustó ‘La La Land’. Sí: sé que los personajes son gilipollas. Sé que el final es debatible. Feck: es tan debatible que hay preparado un ‘Fox & Codón’ hablando de las dos pelis como director de Chazelle y lo que pueden o no significar. ¡Contenido alegre y ligero para ser populares en YouTube! Pero me pareció la mar de potita de ver. La Emma Stone me tiene innamorado y ‘City of Stars’ es la canción cinematográfica de la década. Cuando dentro de varios lustros hablemos con los nuevos directores, dudo que muchos nombren ‘Moonlight’ como la peli que les hizo querer hacer cine. ‘La La Land’, sin embargo...

‘Un italiano en Noruega’ es una de esas película de todo substancia y nada de estilo. Sí: está rodada casposa, y tiene una introducción y final en África digna de ‘Tintín en el Congo’. Pero es una de las películas más divertidas del año. Por supuesto, mucha gente sale de verla con el típico “Me he reído mucho, pero es una mierda”.

Creo firmemente que esa es la frase de la historia que más pide una hostia a mano abierta junto a “Creo que invadiré Rusia”.

Pero vamos, que el señor Checco Zalone es un ídolo de la sordidez. Como fans del blog es vuestro deber ver esta peli YA. Yo me la voy a tragar otra vez esta noche. Pero por ésto:
¿Paco, vemos juntos el 8 de Twin Peaks mientras brindamos con Irn Bru? (soñó eróticamente Fox la noche posterior)

‘Fe de etarras’ es una película perfecta. Ya lo decíamos Codón y yo en este vídeo:

Lo único que pasa es que esto es una lista de pelis favoritas. No de las mejores. Y hay otras que me han fascinado más. Punto.

Trainspotting 2 - Cádiz 0 es LA película más injustamente evaluada del año. Sobre el porqué es buena, mejor que leáis lo que ha escrito Vicisitud (puesto 11 de su lista). A mí me gustó bastante, pero lo importante es que a mi señora madre, que, atención, no había visto la primera parte (le hice un breve resumen antes de entrar), le pareció muy relevante y significativa. Eso dice mucho del porqué ha sido tan odiada.

Finalmente, hay que decir una cosa clara: ‘Valerian y la ciudad de mil planetas’ es mi elegida este año para ‘Futuro Clásico de Culto Que La Gente Ha Despreciado Porque Están Cegatos’ (™). Veo las ediciones especiales en lo que exista equivalente a Arrow Video dentro de algo más de una década. Es material básico de este tipo de cine: una peli que salió en el mal momento, con un error básico que ensombrece toda la cinta (el reparto principal, vamos) y sobre la que se creó una corriente de opinión negativa porque los fans del fantástico actuales están muy mal acostumbrados y parece que no se acuerdan de los 90, en el que una cinta del mismo director mucho peor que ésta fue recibida con PAJAS simplemente por tener naves espaciales en un panorama desolador en el género.

14.- It

Esta es otra peli que considero que funciona perfectamente. Pero en este caso, tiene un algo que me ha atrapado. Será que admiro mucho, como se verá en el puesto 11, cuando se combinan géneros y la cosa sale bien. El triunfo de ‘EZO’ frente a otras películas de terror es que, si le quitas todos los zuztoz, sigue siendo una buena película del por-favor-ya-es-suficiente-parad-antes-de-cagarla género de Niños En Bicicleta.


13.- Una mujer fantástica

Ésta la vi antes de que estallara en las listas de premios y salí sorprendido y repitiendo al distribuidor la frase ‘La peli que le gustaría hacer a Almodóvar si SUPIERA HACERLA’. Lo sé: soy un puto chulo tendente a la boutade en ámbitos laborales. Pero la leyenda de uno en el sector se construye a base de exabruptos y no opiniones matizadas, que es algo que tu jefe no quiere recibir cuando está mirando el móvil, se tiene que ir a una reunión, pero te pregunta que qué tal la peli que fuiste a ver.

Es, además, la peli sosiarl que más me ha llegado este año y una de las más emotivas. Tanto a nivel humano como de esas que te cabreas porque sabes que esta historia ficticia pasa en la realidad.


12.- Thor: Reguetón

Otra de las grandes comedias del año. “¡Entonces es mala, porque no hay aventuras buenas y emocionantes de héroes!”. Norl. Nadie le puede robar a Taita el molar visual de planos como el de Karl Urban lanzándose de la nave, el cual es pura epicidad. Marvel ha conseguido una impresionante maestría con las comedias de fantasía, gracias en parte a gente como Waititi o Gunn (muy bien ‘Guardianes de la Galaxia 2’, pero he preferido meter Thor, que me parece más cachonda todavía y tiene a Jeff Goldblum haciendo genial de Jeff Goldblum)

11.- Déjame salir

Como comentaba antes, el potaje de géneros más rico y que causa menos gases que he probado en mucho tiempo. Combinar comedia, terror, thriller, mad doctors y crítica social en una película y que lo pete es para levantarse, sacarse la chorra y aplaudir golpeándola en la campana de la iglesia del pueblo. Porque os guste o no, esta película ha sido el gran éxito sorpresa de crítica y público (dos entes cada día más mezclados como hemos podido ver con el asunto ‘Los últimos jedi’). Me ha recordado, y arremangaros los refajos que esto tiene mandanga, a otro éxito inesperado del que ahora todos reniegan porque mola ser cínico: ‘Ghost’.
¿En serio, Paka?  Tu cerebro se ha escojonado después de ver el 8 de Twin Peaks
Cuando se estrenó, básicamente salió de la nada. Sí: tenía a Swayze, pero el pobre venía de hacer ‘Con su propia ley’ y ‘Tiger’. ¿Lo qué? Justamente. El caso es que ahí llega una película que mezclaba romance, terror, fantástico, comedia y dolorosos estereotipos raciales aceptables en la época con grandísimo acierto.

Que ‘Déjame salir’ funcione a todos los niveles temáticos es un milagro. Qué gustirrinín da ir al cine y que te sorprendan así.

10.- La guerra del planeta de los simios

Quería hacer chistoides de monos, James Franco, Woody Harrelson o lo que sea. Pero no: esta peli me pone serio. Una peli postapocalíptica en la que la mayoría de los personajes son simios. Quién me lo iba a decir. Pero es la mejor de las trilogía, tiene impacto emocional y, en una sorpresa del cojón, Michael Giacchino ha hecho una buena banda sonora. Eso sí que me ha pillado con la bragueta desabrochada y el culo en pompa. Ah, no, que eso fue el otro día en el único bar hipster de Algeciras. Eso existe. Debería escribir sobre ello.
Éste es uno de los taburetes. CALIDAD.

9.- Amor a la siciliana

Uno de mis dos guiños anuales a “película que no ha visto nadie que pone el Paco para epatar”. Pues no. Que yo ya no puedo sorprender a nadie. Yo ya no espero que nadie me tome en serio con esta cara de Bilbo Bolsón.

Ésta no es muy conocida porque se quedó un poco perdida entre tanto estreno de cine europeo aparentemente para las Señoras del Cine Paz (™). Explicación: en el mundo de la distribución, se suele llamar así a las películas que consumen mayoritariamente un público femenino de unos 60 años de buen nivel adquisitivo. No me miréis así: es un fenómeno real y algunas distribuidoras se han construido sobre esos cimientos.

Pues bien: este flin se estrenó en Italia con un cartel que sugería comedia un poco loca con un toque leve de amor. En España, como comedia romántica al uso con trasfondo histórico. Pero luego vi el nombre del director, que suena a pedo abortado: Pif. Entonces me acordé de su primera película, ‘La Mafia Sólo Mata en Verano’ (que estrenó en Esppppaña un servidor y que era de lo mejor del cine italiano en años). Por lo tanto, busqué la cinta y la vi. Claro: acabé encantado. Porque la peli no es ni una bufonada ni una comedia romántica. Que hay elementos de ambas cosas, claro. Pero de lo que va es de otra cosa. Que creo que no voy a decir para que vosotros la descubráis como yo.

8.- Colossal

Yo, ser muy racional en casi todo, adoro las historias a las que hay que aplicar cierto pensamiento mágico. La homeopatía: puta mierda. Historias tradicionales irlandesas: Come to papa. ‘Colossal’ es una de esas películas de realismo fantástico (que no llamo ‘mágico’ porque eso evoca cierta literatura iberomericana y no voy por ahí) que me fascinan. Es original, interesante, con unos personajes que no son lo que parecen y monstruos gigantes. Joder: parece hecha para mí.

7.- The Disaster Artist

Tenía que poner esta peli. Pero, primero, los problemas: No es tan fascinante como el documental ‘A Room Full of Spoons’. Tampoco es tan buena como ‘Ed Wood’. La de Burton hacía una semblanza mucho más interesante de sus personajes. ‘The Disaster Artist’ basa su estructura en algo tan tópico como los amigos unidos por el amor al cine, que comparten cierta complicidad, se pelean a eso de la mitad de la peli, se reconcilian y al final todo es maravilloso. Vamos, como ‘CineBasura’. Por lo tanto, me veo en la rarísima paradoja de quejarme todo el tiempo de que los premios no se otorguen a comedias y decir que tampoco era para darle una Concha de Oro (claro que, por lo que tengo entendido, la competencia era muy mediocre este año).

Dicho esto, adoro la película.

¿Cómo no me va a encantar? Es la peli que más me ha hecho reír este año. La ví en Toronto en una sala llena de fans de ‘The Room’. En cuanto Franco hizo la risilla extraña de Wiseau, todo el auditorio se murió del descojone. ¡Ha hecho una película sobre el cine malo que es divertidísima y está ganando premios! ¡Todo lo que me gusta es mainstream! ¿Cómo me voy a cabrear por ello? Lo voy a disfrutar hasta que pase de moda y vuelva a ser un freak que ve pelis mierders en privado y la gente no me entienda. Ahora sólo toca que al cine malo y al cine fantástico se una el progresivo como algo que mole y ya seré el onvre más feliz de la tierra.

6.- Star Wars: Los últimos Jedi

En Navidad hemos tenido que sufrir tres monotemas. Y lo de Cataluña no ha sido el más molesto. Siempre es claramente superado por “Nuestros niños” cuando quedas con amigos con retoños y, este año, por “‘Los últimos jedi’ o “‘Los últimos jedi’ han violado mi infancia /  yo ya soy mayor y esas cosas no me interesan, que no sé cómo puedes ver todavía esas franquicias para niños”.

Pues nada: que la peli tiene problemas. Pero se lleva el premio Nelson de este año a poner esta imagen a la peli que más me feliz me ha hecho.

El resto de relativismos, problemas con tramas paralelas y lo de que Laura Dern no cuenta sus planes porque sus ovarios, en el TdC que le dedicamos. Aunque si no tenéis dos horas, leer los comentarios también tiene su gracia: http://www.ivoox.com/tdc-podcast-48-star-wars-episodio-audios-mp3_rf_22766355_1.html

5.- Selfie

La otra cumbre de la vicisitud de este año, pero más potente que ‘Un italiano en Noruega’ porque, en el fondo, todo lo que sea cachondeo de la situación política en Esppppaña me llega más. Es pura cercanía.

Los momentos del protagonista con políticos son de lo más jrande que se ha visto en el cine en 2017. Lo curioso es que no se deben interpretar como troleos. No es una película de cámara oculta. Todo está planeado para que la risa recaiga en el personaje principal. Eso distingue la película de cualquier otro cachondeo con el pijismo español. Por lo que me han comentado, Santiago Alverú es así. Como en la película. Pues, leñe: qué bien lo ha transmitido Víctor García León. Y cómo me he reído.

4.- Baby Driver

Dudar que Edgar Wright es el mejor director en activo ya empieza a ser una actitud de boutade. Es así de obvio en ‘Baby Driver’. Sí: la trama sólo es referencial. Un homenaje a cosas que le gustan al buen señor. Pues fale. Es lo que lleva haciendo toda la vida. Big fucking surprise. Pero la habilidad de este hombre para rodar desde a un tío andando por la calle hasta una secuencia de acción es para…

La escena de Hocus Pocus es digna de ser estudiada en clases de realización y montaje. Por su capacidad para sincronizar la música no sólo a los cortes (eso es fácil), sino a los movimientos de los personajes dentro del plano (eso es difícil). Y porque usa Hocus Pocus. Quizá la canción más sórdida y maravillosa que ha conseguido entrar en el mainstream.

El momento en el que Jonatan Jamón se pone a disparar al final de la escena es una me produjo una erección. Por cómo está rodado. Pero por Jonathan Jamón también, claro. Quiero que Jon sea Batman. Y Superman. Y Nathan Drake. Y presidente del gobierno. Y mi fisioterapeuta, qué cojones ya.

3.- Your Name

Vicisitud, que no es aristotélico y no es de postergar las cosas, metió esta peli en su top del año pasado porque no pudo aguantar al estreno. Así que me queda a mí ponerla este año. Error que no repetiré con el puesto 1. Él, como siempre, lo explicó mejor. Pero que la cosa va de amor ñoño y viajes en el tiempo. ¡Cómo no me va a gustar! Es una de las pelis más sorprendentes del año (éste o el pasado), mucho más inteligente que cualquier otra historia adolescente que haya visto y la mar de potita. Vedla, joer.
Taaaaaaan potita...

2.- Logan

Todo internet sacó en su momento las manos de su bragueta para aplaudir esta película. Feck, todo el mundo empezó a decir que debería ir a los Oscar, cosa que sin duda merece. Pero deberían saber que a esas cosas son para películas CONCIENCIADAS y con MINORÍAS (o que vayan de la gente más interesante del mundo: LOS ACTORES), pero no una en la que un señor tenga garras en los nudillos, aunque esté muriéndose y enterrando a todos los que conoce (en serio: el primer trailer de esta película con la música de ‘Hurt’ es probablemente la mejor y más emocionante obra audiovisual del año).

¿Qué voy a decir yo? Pues que me emocionó realmente, algo que no esperaba de una peli de un señor con garras en los nudillos. El resto ya lo sabéis.


1.- The Death of Stalin

De ésta, sin embargo, supongo, que sabréis muy poquito. Como Vicisitud no sólo la ha visto dos veces, sino que una de ellas ha llegado a conocer a Armando Iannucci (lamentable, no hizo una imitación de Malcom Tucker delante de él para ponerse en ridículo), pues casi que dejo que él loe sus virtudes.

¿Ianucci? ¿Tucker? ¿Stalin? El de Veep, el personaje que interpretaba Capaldi en “In The Loop” y un señor con bigotón con afición a borrar a gente de eso tan simpático que es la vida. Y, ya puestos, de la historia.

Ianmucci es el mejor escritor político que existe. Que le den a Sorkin: Iannucci sabe que los gobiernos son un circo que da al mismo tiempo risa, miedo y pena. Como los circos. Lo que pasa es que, viendo este año ‘Veep’ por primera vez (leñe: no tengo tiempo para estar al día de todo el cine, las series, los videojuegos y además escribir aquí sobre lo peligrosa que es la quiropractia), me choqué de bruces con la era Trump: todo lo absurdo que se pudiera haber visto en las series ‘The Thick of It’ y ‘Veep’ ya no tiene sentido en la ridícula, terriple y penosa realidad política actual.

Por eso que Iannucci mirara al pasado y adaptara un tebeo sobre la muerte de Stalin me parece lo mejor que podía hacer. Se trata de la película más descojonante, terrible y patética que he visto en mucho tiempo. En un momento te ríes por el retrato de todos los miembros del gobierno, nerviosos como independentista debatiendo sobre Tabarnia, en el siguiente estás asistiendo a fusilamientos masivos. En un momento estás metido en los tejemanejes de Khrushchev (el Oscar que debería tener Steve Buscemi, pero que no le darán) riéndote con sus chistes y en el siguiente ves cómo Lavrenti Beria se pasea tranquilo por sus oficinas mientras tiran a gente por las escaleras y ejecutan a otras fuera de plano. Es perturbador. Pero también divertido. Y también ridículo. Todo, además, rodado con una capacidad para situar y mover los actores con significado dentro de la narración que es para quitarse el sobrero.

Y sale Michael Palin. Nunca sobra un poco de Michael Palin en cualquier película, serie, libro o carta a los Reyes Magos.
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LAS DE VICISITUD

Una vez más, recurriré a la brevedad. Aunque ello signifique que pueda implosionar el universo y luego no lo haga, porque lo que redacte terminará siendo el más largo de todos los apartados de ente post. (*NOTA DE PACO: ¡Lo es!) La razón, esta vez, es de peso: he aprovechado todo el tiempo libre de estas vacaciones navideñas… ¡Haciendo un vídeo con mi señor padre! No podía ser de otra forma: a mi progenitor se le deben milagros como que, en las sucesivas cenas familiares de estas fiestas, no se haya hablado ni de Catalunya ni de feminismo. ¿Cómo? Pues con elaboradas conversaciones en las que su conclusión era que la presión que era capaz de generar un ser humano para evitar un cuesco en reuniones sociales o el descagarriarse vivo era, exactamente, de 6 bares.

Así pues, abordemos las pelis indicando, en primer lugar, aquellas que NO se han visto y que podrían haber entrado o no:

No me aventuré con el remake en clave antirracista de ‘El nacimiento de una nación’, y me apetecía. Más que nada porque la original de Griffith me parece la obra más acojonante de la historia del cine. En el sentido de cómo se pasa de ser una ameba a, no un homo sapiens, sino a un Idris Elba o una Rosario Dawson. Como montador, creo que lo más indescriptible de la historia del montaje se halla en el momento en el que el Ku Klux Klan captura al malvado negro que había intentado violar a una chica blanca (por supuesto, el negro era un actor blanco pintado y la chica había optado por suicidarse antes de que la mancillase aquella raza esclava ¡faltaría más!). ¿Por qué es tan acojonante ese montaje? Por la secuencia de planos que hace Griffith una vez capturan al onvre blanco pintado con betún: una vez lo tienen inmovilizado y el preso se pregunta que qué quieren de él, Griffith pasa a un primer plano de un señor sureño quitándose su capucha blanca de nazareno. A mitad de movimiento, sin mostrar la cara, corte a un plano general de la familia de la chica muerta velando su cadáver. Corte a primer plano de la cara pintada con betún haciendo “jaaaaaarl”. Toma lección de cómo saltar ya no solo entre en espacios sino entrar en la psicología de un personaje en solo tres económicos planos y en los inicios de la narración cinematográfica. Eso sigue siendo la hostia todavía hoy. Y, sí, es una peli infecta, fascista y racista. Toca vivir con el genio infame, señores y señoras. Que es una lección para estas épocas de Kevin Spaceys (y recordando, también, que dos de las pelis más flipantes de los tiempos recientes – ‘Carol’ y ‘Macbeth’ – fueron producidas por el fusilable Harvey Weinstein).

Tampoco me vi ‘Detroit’ de la Bigelow, que tenía una pinta fabulosa, ni ‘Verano 1993’, pese a que un amigo me la recomendó vehementemente diciendo que no hacía falta haberse visto las 1992 anteriores (aunque no dejaba de animarme a ver la parte 42, dirigida por Robert Mulligan). Igualmente, tenía excelentes referencias de ‘Tierra Firme’ (la anterior peli del director, ’10.000 Km’, me gustó como que bastante) y me hubiese gustado tanto verla como hacerme megafan. Porque me da mucha ternura ver una peli de hípsters siendo humanos y necesitando tener sus referentes audiovisuales sobre lo jodida que es la paternidad.

Y, antes de pasar a lo bueno, un apunte que me parece importante sobre lo visto este año y que es… ¡Basta de películas de la era Brexit, hostias! En serio, yo entiendo que el pueblo inglés sea profundamente anormal y necesite sus películas de exaltación patriótica de sus santas cruzadas con las que alimentar a su público deficiente. Pero… ¡¿Por qué cojones tienen que exportarlas ocupando nuestra cartelera?! En concreto, señalo a un conjunto de pozas como ‘Churchill’, ‘Abdul y la reina Victoria’, ‘Su mejor historia’ o ‘Panqueque’. En el caso de las dos primeras, no hace falta explicar el nivel de viejunismo, alcanfor y orgullo de que el pasaporte británico vuelva a ser de color azul que destilan. En las dos siguientes, lo que produce entre sonrojo y ternura son los fallidos malabarismos para convertir una de las más ignominiosas derrotas británicas – Dunkerke – en una victoria épica. En ‘Su mejor historia’ una catástrofe guionística de manual no logra ser arreglada por un mito masturbatorio como Gemma Arterton (más que nada, porque la pobre se pierde luchando contra su no-personaje y se le queda una cara de monguer que habrá a quién seduzca, pero a mí me baja el rollo). Por su parte, el despropósito de Nolan casi merece un párrafo aparte. Y se lo voy a dar:

¿Os acordáis de ‘Inception’? En esencia, eran tres secuencias solamente: una primera parte de larguísima cháchara explicando qué era lo que hacía la cuadrilla de DiCaprio, una segunda parte que era una larguísima escena de acción entre varias dimensiones en los que el tiempo iba a distinta velocidad y, para acabar, una tercera parte en la que se venía a decir que todo lo anterior era una carallada y que, en realidad, la peli era lo mismo que ‘Memento’ y todo era un emparanoie de culpabilidad en una relación de pareja que no había ido precisamente bien. Bueno, pues en ‘Panqueque’ Nolan decide que el coñazo de la cháchara explicativa aburre mucho, así que mejor ir directamente a la escena de acción. Y, para que quede molona, va a mezclar tres escenas que duran tiempos distintos y que ya el espectador se vaya dando cuenta del pifostio cuando vea que en el barco es de noche y en el avión de día, aunque en las dos esté sonando todo el rato el tikitaka de Hans Zimmer. ¿Sirve para algo ese experimento de montaje aparte de para epatar? Sí, para ser imbécil. O para demostrar que no te has leído ‘Matadero 5’ de Vonnegut, en la que se usa el tiempo para reflexionar sobre la guerra de una forma que el amigo Cristopher no logrará ni en 48 reencarnaciones. De los que dicen que “Panqueque muestra LA verdadera guerra” mejor ni hablar, salvo que hayan estudiado en la misma promoción que Ana Obregón y piensen que en el cuerpo humano no hay sangre.

Y, a pesar de todo, ‘Panqueque’ no me ha cabreado, en serio. La peli no aburre y lo único que deja es el pesar de las oportunidades perdidas. Especialmente dos: la primera, el haber convertido la historia del polizón francés en ‘Gaytanic’. Lo insinúa, pero Nolan no sabe contar eso. Ni siquiera que el soldado francés se delatase diciendo “Menudas putas mierdas que dáis los ingleses de desayunar en el barco. ¿Dónde están los croissants?”. La otra oportunidad perdida tiene que ver, efectivamente, con el final. Dado que Nolan obvió que hubiese un primer acto de verdad y fue directamente a liar la megasecuencia de acción, la peli NO puede terminar (como sí lo hacía ‘Inception’) porque la peli no puede contar ni desarrollar… NADA. Así que… ¿Qué hacemos para acabar? Poner ese famoso discurso de Churchill – que nunca locutó Churchill, sino un actor – para darle un empaque y un je ne sais quoi que la peli no puede conseguir. ¿Qué hubiese sido lo coherente con el sinsentido de la peli y su absurdo montaje? ¿De verdad que se lo están preguntando al montador de ‘Cine Basura: la película’? ¡¡¡Pues haber puesto un discurso de Rajoy!!! Pero para eso hacen falta directores con talento. No Christopher.

Feck le he dedicado dos párrafos a Panqueque. Y lo peor es que hablar de directores incapaces y montajes de mierda me lleva a ‘Blade Runner 2049 – Cádiz 0’. Podría decir que 2049 es el número de latas de Red Bull a las que invitaría a su montador, a ver si encontraba el brío y las ganas de vivir. O, por lo menos, se daba cuenta de que, contando cosas sin interés a cámara lenta, el interés TAMPOCO terminaba por aparecer. O podría decir que el guion es un despropósito con menos técnica que Sid Vicious tocando el bajo, pero sin ninguna de su gracia. Pero sería un exceso de negatividad. Mejor pensar que me he equivocado y que, en realidad, ‘Blade Runner’ es un soberbio drama sobre el corredor mediterráneo. Prestando atención a los paisajes no cuesta nada distinguir que la peli arranca en los invernaderos de El Ejido para, luego, pasar a Murcia: una civilización que, en el 2049 consigue llegar al avance tecnológico de ¡Imprimir las fotos! En su búsqueda de Harrison Ford,  Ryan Gosling llega a los bellos y elegantes rascacielos de Benidorm y, allí, desemboca en un gigantesco taller fallero que le lleva directo hasta a Valencia. Y decide que para qué ir a seguir pasándolo mal a Catalunya. Que ya ha tenido bastante.

Y casi prefiero entender la peli así. Porque tengo razón. Y porque toca ponernos ya con las pelis buenas, hostias.

14. Moonlight

Cuando me resumieron el argumento pensé que estaba ante un panfleto-telefilm del que huir a más velocidad que del móvil de Lewis Hamilton cuando quiere hacerte un Snapchat. Equivocación: contra todo pronóstico, es una peli inteligente, elegante, muy sobria y que, desde luego, mereció chorizarle el Oscar a la soplapollez de ‘La La Land’. Porque ésta llega al final con personajes de verdad con los que emocionarse como en ‘Breve encuentro’ y la de Chazelle nos muestra a dos gilipollas de cartón piedra que protagonizan los giros de guion absurdos que le convienen para rodar un plano secuencia tan tonto como ampuloso como pastichero como a siglos luz de los mejores musicales clásicos a los que quiere fusilar para terminar haciendo el ridículo. Hala.

13. Wonder Wheel

Woody Allen hace una peli sencillita, depurada, que no se complica y en la que todo, oh sorpresa, funciona. ¿Que ‘Café Society’, ‘Magic in the Moonlight’ y, por supuesto, ‘Blue Jasmine’ son mejores? ¡Claro! Pero es que Woody Allen haciendo una peli que, simplemente, funcione, sigue siendo mejor que casi todo lo demás. No sé si la crítica la ha puesto mal por meter a Woody en el mismo saco que a Weinstein o porque querían algo más sobreactuado, pero estoy feliz por no leer ya crítica ni foros. De esas maldades me entero por Paco.


12. Trainspotting 2

‘Trainspotting’ fue una peli rodada de cojones que se convirtió en mito, entre otras cosas, por decir a mucha gente justo lo que les apetecía oír. La segunda parte es una peli rodada de cojones que dice a esa misma gente justo lo que no les apetece oír. Aunque solo sea por eso, casi me gusta más. Bueno, y por la escena de los pirados del karaoke que querían asesinar católicos. Sin duda alguna, el momento en el que más me he descojonado en una sala en todo el año. Añádanle satanes a tutiplén y Ewan McGregor drenándose la fuerza vital a sí mismo por verse en un flashback y entenderán por qué estamos ante una de las películas del año.

11. Logan

Hay demasiados elementos de guion que están mal en ‘Logan’ para poder ponerla más arriba. Pero las cosas que están bien… Peich santo. Especialmente una escena que ya sabéis cuál es. JODER, qué escena. Creo que si se cogiese esa secuencia y se metiese en cualquiera de las mil ponzoñas que ha rodado nuestro bienamado Hugh, meteríamos esas ponzoñas en nuestro top 14 de cualquier año.


10. Call me by your name

Pocas pelis se me ocurren que encarnen de manera más perfecta esa sensación cinéfila que es el “Joder, qué pereza me da ver eso”. Y es que, de saque, estamos ante más tópicos que la peli más trillada de cualquier género: familia artístico-cultureta en una casa de la Toscana en la que su hijo tendrá un coming of age descubriendo su homosexualidad con el invitado artit-ta norteamericano. Basado en una novela adaptada al cine por… ¡James Ivory! En cualquier circunstancia, es la receta para huir de la sala y ahorrarse la entrada.

Pero, afortunadamente, la vida te sorprende más que si, en el mundial 82 una señora con rastas espaciales te dijese “Vengo del futuro y un manchego llamado Iniesta va a meter un gol que le dé a España un título en Sudáfrica”. Y ese es el caso de ‘Call Me By Your Name’. ¿El secreto? Pues, aplicando el verso de Julio Iglesias, sería “Me gustan las gentes que son de verdad”. Y eso es lo que logra la peli: que te lo creas todo y que, de forma elegante, te acabe emocionando. Y con un momento para el recuerdo: el chaval, en uno de esos instantes veraniegos, se pone a jugar con un melocotón. Comienza a penetrarlo con su dedo quitándole el hueso, deja que el jugo se derrame por su cuerpo y, ya que está, aprovecha para machacársela tranquilamente con el melocotón. Todo esto mientras en la radio suena… ¡¡¡’Radio Varsavia’ de Franco Battiato!!!

Y ahora, si me disculpan, me voy a poner el LP ‘L’Arca di Noe’ para hacer lo propio.

9. El sacrificio de un ciervo sagrado

¡Joder, qué asco todo el cuerpo chorreando melocotón! Me voy a la ducha con su permiso.

Ah, y que la peli del Logaritmos este está muy bien para quedarse con el peor cuerpo posible sin tener que tragarse una gilipollez misógina del calibre de ‘Mother’. Y no me líen más, que quiero irme a la ducha ya, leñe.


8. Wonder Woman

En una de nuestras eternas conversaciones telefónicas, Paco y un servidor de ustedes concluimos en que Zach Snyder era un Uwe Boll puesto de esteroides que, contra todo pronóstico, había logrado minolles y minolles de pesetas para lucir con orgullo su incapacidad. Fast forward y nos encontramos con una peli del Universo DC que NO dirige Zach y… ¡sopresa! ¡es cojonuda! Y no, no voy a negar que en el argumento de Snyder no haya problemas (el triple flashback mortal que arranca la película es un despropósito, y el enfrentamiento final no tiene sentido) pero todo lo que está bien, está realmente bien (y no solo me refiero a Gal Gadot, que debería haber sido otro ejemplo a añadir a mi poster sobre la gilipollez del antisemitismo). Por encima de todo quiero destacar, sin embargo, algo que hace que esta peli aplaste a prácticamente todo el universo Marvel: SABER HACER UN PUTO ‘LOVE INTEREST’. En serio, vean el desastre de historia de amor del enésimo reboot de Spiderman y luego me cuentan. Eso, por no hablar de la absoluta incapacidad para escribir personajes femeninos que tienen en la saga de ‘Guardianes de la galaxia’. Para un talibán de Karen Gillan y Zoe Saldaña como yo, la cosa es imperdonable. Por favor, aprendan del manual de estilo de Wonder Woman y sus momentos más gozosa y vergonzosamente cock rockers, y el mundo y el cine serán un lugar mejor.

7. Valerian

Y otra peli que, pese a un actor blandengue, poco articulado y con una falta importante de carisma, consigue también funcionar en el apartado del ‘love interest’. Aunque solo sea porque Cara Delenvigne aporta toda la presencia, erotismo, carisma y saber estar que ese otro actor del que no he hecho el esfuerzo por recordar su nombre no puede dar.

Además, Luc Besson la rueda de la hostia (toda la parte del bazar es digna de un capítulo de los buenos de Doctor Who) a la par que la historia tiene sentido. Pero si hay un aspecto a destacar es, sin duda, la filosofía vital de Luc. Cuando la película, en su secuencia inicial, podría parecer algo de new age retarder como ‘Avatar’ (sí: odio a muerte a Cameron y toda su submental obra), Luc Besson convierte ese “vivir en armonía con el cosmos” en ser un gozoso y ochentero hortera de bolera. O sea, de bolera aerografiada por el protagonista de Xanadú por lo menos. Y, basar esa civilización en las cagadas energéticas de un bicho es lo que termina de redondear el sublime espectáculo visual de ‘Valerian’ para consolidarla como una obra pletórica de valores morales.

6. Quo vado (‘Un italiano en Noruega’)

Otra película para estudiar: entras en la sala, se inicia la proyección y, durante TODO su ágil metraje, la gente no para de despollarse viva. Lo primero que dice esa gente, nada más salir de la sala, es “La película es mala” en tono de disculpa por habérselo pasado tan bien. Y, la verdad, creo que es para hacérselo mirar.

¿Que los títulos de crédito parece haberlos hecho un becario a mala hostia y que la animación de acercarse al planeta provoca sonrojo? Por supuesto, pero, la verdad, ya estoy tan acostumbrado a secuencias de créditos acojonantes seguidos por un mojón de película detrás que me alegro de que ‘Quo Vado’ haga todo lo contrario. Desde luego, lo que me duele es que haya podido cuajar en nosotros el racismo anglosajón para que digamos que una peli que exalta tan gozosamente las mejores esencias sórdidas de Italia sea algo malo. Y más si lo hace con el actor más sórdido y grimoso del año: Checco Zalone.
Ente onvre.
Solo puedo empujarles a que la vean, la jaléen y hagan la ola. A la par que dejarles con una reflexión: para mucho mediocre, la película critica cómo los funcionarios son unos jetas corruptos que se tocan las bolas. Pero, si saben algo de narración cinematográfica, verán que lo que realmente mueve la película es el afán de Checco por no perder su puesto. Y eso le lleva, antes que a ser un vago, a convertirse en un funcionario realmente aplicado con tal de joder al gobierno. Incluso la peli desarrolla el “conflicto de culturas” de manera inversa a la habitual: empieza primero con la total aceptación para luego cagarse en Cristo bendito. Si solo le pongo una pega a la peli es su final: hace trampa y solo quieres créertelo porque, feck, la muchacha es un ejemplo de libro del gallego “é mellor ela que el”. Pero todos sabemos que el final correcto hubiese sido el triunfo de la corrupción italiana. Pero eso ya lo tienen en el subtexto de la hora y media de despolle que ha sido esta película. Y en tener el valor de partirle la cara al que diga que es mala.


5. Mal genio

Uno de los posts de los albores del blog fue una revisión de la obra de Jean-Luc Godard en clave sórdida titulado ‘Cómo ser fan de Godard y no morir en el intento’. Y es que, con todos sus hallazgos fílmicos, el director suizo no dejaba de ser el producto de una época muy ciclada, muy bienintencionada y muy anormal (vamos, el ciclo eterno que repite la izquierda para nuestra desesperación). Y, por eso, intentar ver su obra hoy en día como si fuésemos un alucinado sesentero es un facepalm más eterno una rueda de prensa de Ada Colau.

Ahí es donde entra Michel Hazanavicius de The Artist Hall of Fame, todo un experto en recrear estilos cinematográficos (vean sus pelis de espías rodadas a la manera setentera y flipen) y aborda el momento más sórdido de toda la carrera de Jean-Luc: el rodaje de ‘La Chinoise’. ¿Y cómo se lo plantea? Cojones, pues como la comedia que esa reunión de intelectuales rojeras era. Vamos, que van a ver una antología de escenas del Frente Popular de Judea rodadas a lo Nouvelle Vague. What’s not to love?

El resultado debería haberse titulado como otra comedia de este año: ‘Me casé con un boludo’, pues no es otra la cosa que pasa. Y, la verdad, ‘Mal genio’ da todavía más risa pero con un poso de cariño por Godard, como señor que no supo sobrevivir a esa época demencial. Y así es como hay que ver y disfrutar su cine. Y Hazanavicius la ha entendido mejor que nadie.

4. Franz

François Ozon es un señor que suele hacer lo que le sale de los santos huevos con bastante arte, lo que hace que siempre sea interesante hasta cuando la caga. Este año presentó DOS pelis: una fistra y otra que era un remake de un clásico de Lubitsch en blanco y negro. Contra todo pronóstico, ‘El amante doble’ terminó siendo un ‘Elle’ marca Hacendado mientras que Franz fue un peliculón que se folló a la original. A mí que esas cosas de la culpabilidad me ponen to cerdo (y por eso me gustan los judíos, y las judías, claro).

3. La muerte de Stalin

Tuve la suerte de ver esta peli en una sesión de Q&A con Armando Ianucci y el principal historiador inglés sobre Stalin. La conclusión, aparte de que la peli es una puta obra maestra (suscribo todo lo que diga Paco de ella), es que, si de algo peca ente flim es de… ¡haberse quedado corto! Pero, feck, Armando se puso voluntario a estar a la altura de nuestro genocida favorito, y lo logró con todo el arte. Curioso que la mejor peli inglesa del año aborde historia rusa y esté basado en un cómic francés. Quizá sea mejor eso que intentar falsear Dunkerke. O, peor aún, querer seguirse creyendo que Agatha Christie es algo más que una puta mierda: que no, Kenneth, que ni con ese JLORIOSO bigotón se puede resucitar a un cadáver (aparte, la peli es bastante mala, peor actuada y… qué se yo, si de verdad quieren hacer algo con Agatha Christie que le encarguen los guiones a Steven Moffat y que haga lo que le salga del finstro, con el único condicionante de que NO se parezca en nada a esos libros lamentables).


2. Fe de etarras

Durante años, en ‘Vaya Semanita’, Borja Cobeaga fue el principal currante por la reconciliación nacional en todo el país. Porque solo con la risa se puede soportar un día a día que no es sino pura decadencia y análisis prostáticos. Luego, con ‘Ocho apellidos vascos’, se celebró la reconciliación a golpe de canciones de Los del Río (porque no hay otra forma de reconciliarse). Ahora, con la experiencia de la excelente ‘Negociador’ a sus espaldas, Cobeaga ha rodado una comedia absurda perfecta en la que todos nos hermanamos con el gol de Iniesta, las croquetas del bacalao y, lo más importante, saber que pocas cosas más importantes pueden hacerse por el país que cambiar una bañera por un plato de ducha (o al revés, yo siempre he sido más de bañarme).

1. Selfie

Si hay algo que agradecemos la gente del audiovisual es que los amigos nunca nos pregunten “¿Qué te ha parecido mi película?”. Idénticamente, los que hacemos una peli siempre evitamos preguntar “¿Qué te ha parecido?” para evitar la incomodidad. Así, solo se reciben excelentes sorpresas como un bello “Joer, pues yo me esperaba que Cine Basura fuese a ser más mala”.

Por ello, es un placer indescriptible que un gran amigo como es Víctor García León haya rodado LA obra maestra que permanecerá como el mejor retrato ever de esta España nuestra que nos ha tocado vivir. Pocas pelis pueden poner un “Gracias al Partido Popular y a Podemos” en sus créditos finales, pero es que esta crónica de nuestra gilipollez reciente logra todo lo que se propone y más. Aparte de regalarnos el plano del año en el que una imagen de Rajoy se apiada, cual pater amantísimo del subranatural y subnormal pijo que la protagoniza. ¡Un Oscar para Santiago Alverú YA!

Y paso de destriparles ninguna sorpresa: vean ‘Selfie’ y agradézcanme la recomendación.
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LAS DE CAVA BAJA


Sí, hamijos, me ha vuelto a pasar.

Me he quedado sin ver varios películos para esta lista. Creo que voy a considerarlo una especie de ritual dentro de mis flins del año. Porque acabé viendo 'Elle', de Verhoeven, y me encantó, pero… ¡ah! ¡Demasiado tarde! Este año, la tercera temporada de Twin Peaks se lo ha comido todo, literalmente. No he tenido tiempo  para Jedi, el último, El autor (dos canciones de Perales en su banda sonora, OJO), Fe de etarras o la tercera de los monetes, por poner un par de ejemplos.

Pero no preocuparse, gentularios, que no está todo perdido. Muchas otras sordideces han pasado por delante de mis cuatro ojos como para no poner nada en esta mi lista del año.

Antes de nada, creo que a este año lo podríamos llamar el año fake. Y no sólo por el cachondeo de Warren Beatty en los Oscars, que fue de traca. ¿En qué sentido? Me he encontrado con varios filmes que parecen una cosa y son otra bien distinta. ¿Puede ser eso decepcionante? No, si se hace bien. Y, en la mayor parte de los casos, creo que salió estupendamente. Por otra parte, ¿a quién no le gusta salir del cine encantado con lo que ha visto? Este año me ha pasado varias veces, y he disfrutado mucho de más de una película. Así que, no sé cómo lo verán el resto de mis compañeros, pero creo que, sin ser el mejor de la historia, este 2017 ha traído auténticas joyas para enmarcar. ¡Al turrón!

Menciones especiales

Brevemente, repaso cositas destacables de algunos filmes que no van a entrar en la lista porque soy una mala persona. Y porque no se puede meter la tercera temporada de Twin Peaks.

Vale, ya paro con el tema.

Nadie daba un duro por la nueva versión de Asesinato en el Orient Express, pero don Kenneth nos dio dos cosas: un bigotón y un estupendo tratamiento de su personaje.
Si lo dice Panoramix, a callar to’l mundo.
Otro tratamiento de personaje fabuloso fue el de Wonder Woman, sumado a la escena del ataque de las amazonas, que me emocionó como si fuera niña otra vez. ¡Me hubiera encantado ver una escena así cuando era más joven (que no más pequeña, que es difícil)!.

Tampoco deseo olvidar dos películas que se han marcado un vacile cósmico en este año. Por un lado, Silencio fue una cinta criticada; pero no por su lentitud, ausencia de ritmo o actuaciones mejorables; sino por ser una especie de panfleto religioso. “Es una película para beatos”, decían algunos. Cuál no sería mi sorpresa cuando hablé con personas bastante religiosas que criticaban el film… ¡justo por lo contrario! Al parecer, se trata de un mal ejemplo para saber cómo comportarse ante momentos de adversidad. “Es una película que no ayuda a los creyentes”. Solo por conseguir que un Ad maiorem Dei gloriam te granjee el odio de dos facciones tan distintas, Scorsese se merece un aplauso con las falanges inferiores del colon.

“Vengo a traeros fe para vuestro martirio” “¡Calla, ateo encubierto!”
¡Y cómo no mencionar la fabulosa coña que ha sido La la leiro! Un musical con referencias a varios musicales, pero que no es un musical. Una historia de amor que en realidad es la unión de dos personas asquerosamente egoístas. Una especie de moraleja que canta que hay que perseguir lo propios sueños, pero que en realidad se basa en que el éxito solo se define por la fama y que puedes pisar a otros o pasar de los sueños de los demás en tu propio beneficio e impaciencia. Eso sí, todo recubierto de colores vivos y una primera escena estupenda. ¡Enhorabuena, porque la trolleada ha funcionado y a mí me hace mucha, mucha gracia!

¿Más o menos que la tercera temporada de…
Ahora sí, nos vamos a la lista. Que no me quería yo enrollar…

Múltiple

Vale, ya sé que la historia en general es más simple que el mecanismo de un chupete. Ya sé que tira de tópicos hasta decir basta en algunas ocasiones; pero es que MacAvoy está tan enorme, tan inconmensurable, tan jodidamente BIEN, que yo la pongo en la lista solo por él. Olé tus huevos, James. Nadie te va a dar un puñetero premio, pero yo te doy mi aplauso from the bottom of my esfínter.
¡Hazte con todos!

La tortuga roja

El año pasado pude hablar de varios filmes de animación, pero de este año no viere casi nada. A falta de Coco, que mucha gente dice que está bien, La tortuga roja tiene dibujos a lo Tintín para representar una pequeña fábula muda muy potita y muy herposa. Digna contrincante en los pasados Oscars, se merece un visionado atento y paciente. Hay que disfrutarla por su ternura.

La autopsia de Jane Doe

Dos primeros actos magistrales hacen que perdone los errores del tercero. Es una película que basa lo terrorífico en el mal rollo puro y duro que, además, va in crescendo a lo largo del metraje. Sencilla pero efectiva.
Demostración gráfica

Una de mis sorpresas de comienzos de año.

Loving

Un film que pasó de puntillas en los Oscars, pero que a mí me sorprendió por encima de Figuras ocultas, por ejemplo. Quizá porque se nota que está hecha por gusto y no porque es lo que toca ahora porque así no nos dicen que marginamos a gente en los premios.

El director de Take Shelter vuelve a hacer una película que parece sencilla, que no es la releche en vinagre, pero que funciona. Cuenta una historia de segregación racial basada en un hecho real, donde la moraleja está en la importancia del amor como medio para superar los obstáculos de la vida, aunque esos obstáculos sean unas leyes injustas. Además, por supuesto, el que nosotros veamos como normal un hecho (matrimonio interracial) que hace no tantos años era delito en algunos estados, sirve para decir a todos los que no quieren recordar nada, que el recuerdo es lo mejor que tenemos para no volver a repetir nuestros errores. Un poco en la línea de otros estrenos como Negación, aunque mejor hecha y mucho más emotiva. Tomad nota, y ved la peli, que es bien bonica.

Verónica

Este películo me hizo descubrir que, dentro del tándem de Rec, Paco Plaza era quien conjugaba el terror y el humor con bastante buena mano. Verónica es un ejemplo de esa destreza que, en mi opinión, no es nada fácil. Por no hablar de que Héroes del Silencio forma parte de la banda sonora y que sale una monja ciega que fuma veinte cígars por minuto. Ya os digo yo que el terror costumbrista funciona a las mil maravillas. Por cierto, los niños pequeños de la cinta están de diez. ¡Me encantaron! Si no salisteis del cine canturreando esto, es que no tenéis alma.


CineBasura. La peli

En una Esssssssppppppaña en la que el amiguismo y el nepotismo campan a sus anchas como pequeños pony bajo el arco iris, ¿cómo no íbamos a meter la ópera prima de don paco Fox y Miguel Ángel Viruete? Si, además de eso, la ovra en cuestión da motivos para entrar en la lista, mejor que mejor.
Siempre pensamos que una película que habla del propio cine tiene que ser o una pedantada cargada de referencias complejas o una deliciosa comedia que explota los vicios de la industria, pero sin pasarse. ¿Por qué? ¿Por qué no podemos hablar del cine cutre? Es más, ¿por qué diantres no podemos hacerlo con amor y cariño? En una época tan llena de Stranger Things de la vida, del uso de la nostalgia como si de una vaca lechera se tratara, me parece muy valiente homenajear, primero, a un tipo de cine del que mucha gente reniega y que muchos desprecian; segundo, hacerlo con una comedia, que parece que es un género maldito si se sale de ciertos cánones; y tercero, hacerlo choteándose de la política, de la mentalidad y de algún que otro vicio de la industria y del propio gobierno que otros pueden criticar, pero con la boca chica y, por supuesto, lejos de cosas tan poco curtas como la cutrez cinematográfica.
En el fondo, Cinebasura es una película para los que no se acomplejan ni se plegan a nada. Y, seres, eso es mucho más importante que el último panfleto cámara en mano de la Bigelow. Además, al hilo de lo que escribí al principio, ¿no queremos pasarlo bien en el cine? ¿Qué tiene de malo que uno haga disfrutar a los demás con su propio disfrute? ¡No me contéis más milongas, ea! ¡A ver Cinebasura y a reíros a mandíbula batiente con todas las cosas que sonrojan al resto!
Y si les escandaliza, que se jodan.
“¿Malas críticas, Paco?” “No. El capítulo ocho de la tercera temporada de…”

Déjame salir

Aparte de por moda, hay que reconocer que la era Trump está dando de sí en esto de las críticas cinematográficas. Lo malo que tiene esta fórmula es que a veces sale mal (caso flagrante de la simplonería en que cae Election: La purga 3), o, como en este caso, te sale muy requetebién. Quien os haya vendido esto como una cinta de terror se equivoca, aunque bien es cierto que bebe de grandes títulos de este género. Lo bien que combina eso con la sátira y algunas escenas descojonantes (recuerdo ahora mismo la que tiene lugar en la comisaría), y un momento en que la respuesta a varios de los interrogantes de la trama es un “¿Por qué no?” la convierten en una de las mejores películas de este año, sin duda.

Colossal

¡Lo bien que me lo pasé yo viendo este películo! Otra vez, sigue con la tónica general del año. Una supuesta película de Mechas y manguzadas nos trae una reflexión sobre las relaciones tóxicas y cómo salir de ellas, todo ello a golpe de fantasía, humor y mala leche. Si a eso le sumas referencias al Rey Emérito, ya es el colmo de la genialidad.

Baby Driver

Un homenaje al cine de gángsteres con toques tarantinianos. ¿Qué puede salir mal? Poca cosa. Reconozco que me chocó no ver una película de Edward Right sobre pringados británicos, pero se me pasó pronto cuando empecé a ver el festival de escenas bien rodadas, el montaje tan entretenido, y la trama protagonizada por un chico con un don increíble… que es un poco pringadillo también, pero de otro modo (Billy).

La música, por supuesto, se convierte aquí en un elemento fundamental que, en un momento dado, me empezó a cansar. Lo que creo que ocurrió es el bueno de Edward debió de darse cuenta y, justo en el momento en que parecía que ya nos íbamos a hartar del recurso de la musiquita, mete… ¡El Hocus Pocus de Focus! Os aseguro que sentí la película revivir en la sala del cine, y con eso tiré hasta el final, disfrutando cosa mala.

Logan

Otra película “engañosa” para el coleto. Si alguno había pensado que ver Logan era equivalente a tragarse Spiderman Vete pa’ casa que refresca, o La Liga de Inyustisia, se equivocó de plano. Logan es un western crepuscular, y de los buenos.

Con un Lobezno pasado de rosca que (¡por fin!) tira de violencia como primera opción, y una escena con Xavier digna de una obra de teatro del absurdo, Logan ha sido, sin duda, la película de superhéroes del año sin ser exactamente eso; pero rescatando la esencia de su personaje principal.


It

Yo sé que muchos sórdidos del mundo haman a Tim Curry, cosa que aplaudo y secundo; pero este blockbuster del terror consigue lo que el teleflin de Curry no logró en su momento: dar miedo y molar, molar mucho. ¿Por qué? Primero porque adapta muy ricamente la obra de King, dejando a un lado lo que sobra (por ejemplo, las escenas de chavales fumados con visiones que les dicen que Pennywise era un marciano, mirusté); porque presenta de forma bastante explícita los problemas y conflictos de los niños, dando a la historia un matiz que va mucho más allá del monstruo payasil; porque el propio monstruo está muy bien hecho y no solo da miedo por su careto, sino por sus pintas petadas  que parece que te va a forrar a leches antes de comerte; porque tiene los sustos muy bien puestos; y porque también se planta un par de pasos por delante de Stranger Things, convirtiéndose en un terror que más bien es una película de aventuras macabras. Recemos por que la segunda parte siga esta estela de genialidad, y pongámosla YA en la lista de clásicos.
“Si me das el globo te doy mi opinión sobre el final de la tercera temporada de…” 

Blade Runner 2049

Si tuviéramos que emular al Arcipreste de Hita en ente vlog, no escribiríamos sobre el Buen y el Mal amor, sino sobre el Buen y el Mal MOLAR. En este caso, la película de Villeneuve es un tratado completo sobre el Buen Molar. Porque la foto mola, porque la estética mola muchísimo, porque Ana de Armas mola en cada puñetera escena. Hay demasiadas cosas que molan en este film para que yo saliera del cine con una tremenda sonrisa en la cara, y diciendo en bucle: “Es genial. Es genial”.

Una de sus grandes virtudes no es exactamente cómo conecta con la historia original, sino cómo la adapta a una nueva versión y vamos viendo nuevos matices dentro de las mismas grandes preguntas que se hacía su predecesora. En este caso, la respuesta a qué es aquello que nos hace humanos no se centra tanto en la muerte como en la propia vida y el amor mismo. Pasando por alto a un Jared Leto que no termina de tener muy claro qué hace ahí, a un Harrison inflándose a platos de lentejas, y a un Ryan Gosling de Jesús en una nueva muestra de carapalismo extremo (aunque hay una escena en que la cara que pone SÍ mola), me parece una cinta que, como la tercera temporada de Twin Peaks (¡Dejad de pegarme ya, por favor!), no se hace solo por la audiencia y por la pasta, sino por el prestigio, lo que da esperanzas a un tipo de cine que busca el Buen Molar por encima de otras cosas. Una obra de arte.

Dunkerque

No he sido yo nunca nolanista a ultranza; pero digno es reconocer las victorias de los personos pedantes como Christopher Nolan o, al menos, las victorias de un señor con palmeros pedantes.
Nolan lleva ya un par de años moviéndose en la cuerda floja de querer hacer Jran cine con presupuestos desorbitados; o sea, ir de intenso por la vida haciendo películas para que los darnáis piensen que les están vendiendo la pera limonera de la profundidad psicológica y el desarrollo de personajes complejos. Todo ello amortizado con horas y horas de metraje imposible, peonzas que no nos importan una mierda, niveles de sueño de James Bond, policías salidos de Brave Heart y malos con planes absurdos por el propio plan en sí, y porque no se les entiende un carajo cuando hablan tras el bozal.

Pues ese intensito pedante que hace cine para palmeros ha rodado la mejor película del año.
Es que esta vez le ha salido bien. Tuvo un amago con Interestellar, pero ahora lo ha conseguido. Dunkerque es la mejor mezcla de cine bélico clásico y experimentación posmoderna que he visto en mucho tiempo (Y no, La delgada línea roja es UN COÑAZO SOBERANO). El tiempo, el ritmo, los personajes, los enemigos simbólicos. Todo está bien. Incluso don Kenneth sin bigotón.

“No se puede tener todo, hijo”
Qué gusto da salir del cine sabiendo que has visto algo que te ha llegado a lo más hondo.
Y hablando de eso: joer, José Luis Zimmer, baja un poquito el volumen que no necesito que los bombarderos me lleguen al fondo del tímpano, cabrón. Bastante tuve con los organillos de Interestellar.


Los documentales

Este año he visto poco de esto también. Se nota que el trabajo y la vida intentan hacerme menos freak, aunque yo lucho contra ello. De todas formas, no creáis que he visto mucho destacable en este aspecto durante este año. Eso sí, lo que era bueno, era cojonudo. Me ha faltado el de los hermanos Lumière. Una lástima.

Y, por cierto, no pienso meter Jim y Andy, porque creo que le faltan puntos de vista, porque ver a un actor haciendo cosas insufribles sin que le partan la cara es un ejercicio de paciencia que me niego a hacer; y porque contemplar la degradación raruna de Jim Carrey soltando mezclas de magufada con antisistema con “yo podría ser Jesucristo y la gente se lo creería” no me parece entretenido ni me aporta nada en absoluto. Voy con lo que me realmente me ha gustado:

Chavela: Es cierto que el “Chavelismo” musical es bastante deleznable, pero eso no era Chavela Bargas. Un documental sobre su vida y obra que queda para enmarcar por lo bien llevado y variado que resulta. No oculta nada, no escatima nada, y no cae en los tópicos del cotilleo ni de los testimonios almibarados. De lo mejorcito de este año.

The Keepers: Una serie documental sobre el esclarecimiento de un misterio. Parece poca cosa, pero es que casi todo lo que diga es un spoiler como la copa de un pino. La historia de un típico pueblo estadounidense donde varias personas tenían mucho que ocultar, y donde otras luchan por descubrir la verdad y sacarla a la luz. Un tejemaneje de investigaciones, juicios, recuerdos y pistas, con un colegio de monjas como telón de fondo. Recomendadísima.

Casting JonBenet: Este documental es una sobrada que te deja clavado al asiento sin poder dejar de flipar. De nuevo, se aborda un caso de asesinato ocurrido en un pequeño pueblo estadounidense. Una niña de corta edad, a quien su madre presentaba a todos los concursos de talentos del país (pensad en las pobrecitas niñas de Pequeña Miss Sunshine, porque en el caso de la pequeña JonBenet, era exactamente así), aparece muerta en el sótano de su casa el día de Navidad. El documental, en contra de todo lo que cabría esperar, no se centra en relatar el suceso en sí, ni siquiera en la investigación, sino que se basa en el casting de actores que se está realizando en el mismo pueblo para grabar las recreaciones de los hechos. Por lo tanto, los vecinos del lugar, yendo al casting, cuentan sus impresiones y recuerdos acerca de lo ocurrido mientras van grabando pruebas de diferentes escenas de la vida de los familiares de JonBenet. El documental conjuga lo frívolo y cómico de los castings y los concursos con la información, cada vez más desquiciante, sobre la familia y el crimen. De visionado obligatorio si queréis seguir llamándoos personos multicelulares.

David Lynch. The art life: AJÁ. ¿Creíais que no iba a meter nada de Lynch en esta lista? ¿Dieciocho horas de cojonudísima televisión os parecen poco? ¡Pues aquí está!

Bueno, aclaro que no solo meto este documental porque en algún sitio hay que meter a David Lynch después de la sacada de chorra que se ha marcado este año, sino que la obra en sí misma está muy bien. Lynch, zumbado como siempre y son su eterno pelazo, repasa su vida y su obra como artista plástico, no como cineasta. Lo vemos fumándose sus cigarritos mientras crea cosas amorfas en su taller. Vemos cómo trenza pedazos de alambre formando conceptos imposibles mientras nos cuenta que una vez vio a una señora desnuda salir de dentro de un bosque y que luego no tenía cara. Vamos, lo normal.

Una experiencia lyncheana en toda regla, pero de las que te dejan aún más admirada sobre lo colosal que es este señor.
“¡¿Quiés acabar de una puta vez?!”
¡Feliz año cinematográfico, chavalada!
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LAS DE MARLOW

10. Logan

oJames Mangold jamás había hecha una peli que me hubiera interesado, y solo fui a ver ésta porque sale la hija de dos conocidos míos (la gente normal diría "amigos míos" pero un psicópata escocés no tiene amigos normales excepto Paco Fox y Onvre Vicisitud) como la Lobeznita y sabía que la pequeña Dafne Keen tiene tanto talento como su madre, María - dramaturga genial - y como su padre, Will - uno de los mejores actores ingleses de teatro.

La niña impacta en el papel, y la peli tenía otras jrandes  virtudes: su tono de Western crepuscular en plan finales de los 60/principios de los 70; una sorprendente actuación seria de Stephen Merchant; una sorprendente actuación magnifica de Patrick Stewart, un actor que, hasta la fecha, siempre me parecía muy meh; y no fue dirigida por un notorio pedofilo.

No es perfecta, sin embargo: los henchmen son totalmente genéricos; las referencias a "Raíces Profundas" metidas con calzador sobran; y el malo de Richard E. Grant, entre camp y hammy, es absolutamente inapropiado para este tipo de peli.

(Mi hijos me han contado que la peli se basa en un tebeo de mi paisano Mark Millar que es mucho más deprimente: con sucios seres deformes ultraviolentos e retrasados por culpa del incesto que viven en unos lugares realmente infernales. "¿De donde salen sus ideas?" me preguntaron. "Coatbridge - su pueblo natal," les contesté.)

9. Wonder Woman

Sé que soy muy, pero muy, superficial, y que muchos me van a tachar hasta de impresentable por confesarlo: pero la principal razón por incluir a esta peli en mi lista de los mejores filmes del año es que me pone a mil su estrella: por su belleza perfecta, por su pelo, por su tez, y por su falda muy, pero muy, sexy. No es políticamente correcto, pero hay que ser sinceros: Ewen Bremner, como el francotirador escocés, tuvo el mismo efecto en vosotros, también.

Merece la pena revisitarla, sin embargo, porque esconde otras muchas virtudes: Gal Gadot está adorable como Wonder Woman; el principio en la isla de las Amazonas es muy bueno, y siempre es un placer ver a Connie Nielsen; Chris Pene da la talla; Lucy Davis, como la secretaria inglesa está muy divertida; Elena Anaya y Danny Huston forman una pareja de malos entre camp y hammy, es decir, perfectos para una peli de aventuras a la vieja usanza. La dirección de Patty Jenkins es impresionante, tanto en las escenas de acción, como en las cómicas y las dramáticas. Y, como en toda peli o serie de fantasía, sale el jran James Cosmo, ¡y con bigotón!

No es perfecta - se parece mucho a "Capitán America, el Primer Bengador" (hasta en las localizaciones inglesas que no convencen a nadie como escenarios europeos); tiene el tradicional final decepcionante como toda peli de superhéroes; y David Thewlis no pega como el Big Bad, pero fue la única peli del 2017 capaz de entretener tanto a un servidor, como a mi munhé, como a mis hijos adolescentes, como a la pequeña del clan con sus 7 años.


8. My Cousin Rachel

Roger Michell, que jamás había rodado un peli que me interesara, saca todo el provecho de unas preciosas localizaciones del suroeste de Inglaterra y la peli es un grato throwback a dramas pseudo-góticos. Normalmente huyo de pelis de Rachel Weisz por su más que demostrada incapacidad para interpretar personajes que no sean pijas monas inglesas, pero, como su personaje aquí es una pija mona inglesa, y se llama "Rachel" es la prota perfecta. Holliday Grainger se parece tanto a mi ex escandinava que asusta.

No es perfecta, sin embargo: no es muy original.

7. A Cure for Wellness/La Cura del Bienestar

Para tener solo 11 años, Dane DeHaan es muy buen actor, y hasta es capaz de convencernos que es casi un adulto. Mia Goth da la actuación femenina más perturbadora del año, y Jason Isaacs demuestra que es más que la versión barata de Sean Bean. Gore Verbinski, que jamás había rodado un peli que me interesaba, saca todo el provecho de las mejores localizaciones del año y la peli es un grato throwback a obras ambiciosas de los 60 y 70, véase "El Prisionero" de Patrick McGoohan, "La Fortaleza" de Sydney Pollack, o "La Novena Configuración" de William Peter Blatty, aunque los críticos imbeciles con poca memoria solo pensaron en "Shitter Island" de Scorsese.

No es perfecta, sin embargo: es laaaargaaaaa y no muy original.

6. El Autor

Javier Gutierrez y Antonio de la Torre están espléndidos en esta peli de Martín Cuenca, que demuestra su dominio de los movimientos de cámara para contar una historia, y - ¡por fín! - un filme español se mete con las bobadas de Hemingway y las tonterías de los profesores de la "escritura creativa". Mi viejo conocido, Craig Stevenson, tiene un momento bueno vomitando bullshit en un conferencia. El jefe y el compañero en la notaría tienen mucha gracia, y Adriana Paz demuestra que merece papeles más importantes. La peli, sin embargo, pertenece a la genial Adelfa Calvo como la Portera.

No es perfecta, sin embargo: 2 words - María León.

5. CineBasura

Va de un Escocés rojo de mierda y de cierta edad - un servidor - que tiene que gritar tacos en su lengua en frente de un banco, y apoyar al bajito, canoso, gracioso más sexy de Algeciras - el padre de Paco Fox - y pelearse en la calle con gente muy fea. No sabía que Miguel Angel Viruete y Paco Fox iban a rodar un documental sobre mi día a día, pero fue un honor.

Merece la pena vela, sin embargo, porque posee otras muchas virtudes: Natalia Bilbao está adorable, especialmente cuando mata a mi hijo más mayor, para el gozo de su hermana más pequeña; Miguel Angel Aijón da la talla como el amigo aparentemente inútil; un sinfín de cameos graciosos; el malo es fan de Tarkovsky; muchas referencias frikis (que un servidor no pilló, para ser sincero); el videojuego, la música de Chuck Cirino, la canción de Zorman...

No es perfecta, sin embargo: sale un Irlandés muy feo - Padraig O’Connaugh - en planos conmigo; hay un gallego muy sobreactuado - Onvre Vicisitud - que arruina una escena por otra parte prometedora; y de vez en cuando hay que soportar a otro gaditano bajito y canoso, pero nada gracioso o sexy - Paco Fox

4. Bad Day for the Cut

Un especie de "Tarde Para la Ira" hiberna , aunque con su trasfondo de terrorismo de Belfast, mejor dicho "Tarde Para el I.R.A." Chris Baugh escribió y dirigió este soberbio thriller de venganza con muchos toques de humor muy negro, con Nigel O'Neil como un irlandés mediocre de mediana edad barbudo y gordinflón que busca los responsables de la muerte de la mujer de su vida mientras intenta proteger a una chica del este de Europa de la esclavitud sexual.

Es MUCHO mejor que mi resumen. Susan Lynch compone la villana más creíblemente mala de los últimos años. Un elenco de secundarios excelentes. Un desenlace muy setentero, quicir muy bueno. Y sale el mismísimo Sir Barrigastan Selmy, Ian McElhinney, en un papel pequeño pero aprovechado al máximo.

Su reverso tenebroso - "Musa"

Jaume Balagueró dirigió y co-escribió este thriller sobrenatural de vergüenza con muchos toques de vicisitud, con Elliot Cowank como un irlandés mediocre de mediana edad barbudo y gordinflón que busca los responsables de la muerte de la mujer de su vida mientras intenta proteger a una chica del este de Europa de la esclavitud sexual.

Es MUCHO peor que mi resumen. Joanne Whalley compone la villana más malamente increíble de los últimos años. Un elenco de secundarios inútiles. Fotografía fea. Y sale el mismísimo Reverendo Jim Ignatowski, Christopher Lloyd, en un papel pequeño pero desaprovechado al máximo.

No es del todo imperfecta, sin embargo - tiene unas localizaciones magnificas, y nos dio a mi munhé y a mi muchas risas (sin querer) en el cine.

3. Get Out/Déjame Salir

Jordan Peele me impresionó con su peli desde un arranque realmente inquietante, por su guión y, especialmente por su dirección de actores jóvenes, donde muchos filmes pierdan un onvre exigente de cierta edad como un servidor. Sabemos que Catherine Keener puede hacer maravillas con una taza de té y una cuchara, pero es un placer ver que Allison Williams está a la altura como su hija a primera vista mona y ñoña, y que Daniel Kaluuya puede llevar el peso del metraje como el sufrido prota.

Mención especial merece LilRel Howery como el amigo gordo y aparentemente inútil.

2. I Don't Feel at Home in this World Anymore

Macon Blair, el prota de la excelente "Blue Ruin," escribe y dirige su primera peli y es casi mi filme del año. Arranca muy bien - con la muerte por vicisitud de una anciana racista - y acaba genial en plan Dr Feelgood, con muchos hitos entre medias.

Elijah Wood da su mejor actuación como el ayudante nerd aparentemente inútil de la jran Melanie Lynskey - como la enfermera deprimida pero graciosa dispuesta a bengar sus cucharas robadas a pesar que tener enfrentarse a unos malos realmente depravados, y forman la pareja del año.

1. Pokot, Spoor, El Rastro

Mi peli del año. Ya solo por la belleza de sus imágenes del paisaje del bonito sur de Polonia a lo largo de las cuatro estaciones me tenían ganado sus directoras, Agnieszka Holland y Kasia Adamik, pero su guión es magnifico y tiene el mejor reparto del año, liderada por la inmensa  Agnieszka Mandat-Grabka en la mejor actuación del 2017.

Básicamente, tiene el mismo argumento de "Wonder Woman" - mujer indomable que vive en un lugar paradisiaco sale de su refugio para enfrentarse a la maldad masculina, y todo onvre bueno que conoce se enamora de ella, si Diana fuera una hippy perroflauta ya anciana y todos sus admiradores unos viejos sórdidos - con elementos de "Bad Day for the Cut" y "I Don't Feel at Home in this World Anymore" - la prota rescata a una chica de Europa del Este de la esclavitud sexual con la ayuda de un nerd aparentemente inútil.

Es perfecta.

LAS DE GUILLE STARDUST

La La Land

Yeah, madafaca, un musical romántico para abrir boca, porque tengo sentimientos. Lo que hace Damien Chazelle en Whiplash y La La Land son dos odas al jazz y como el jazz las dos acaban como el rosario de la aurora #ExpresionesVintage. Joder, lo tiene todo, visualmente es pura poesía, las canciones te meten en una espiral de amor de la que no eres capaz de escapar y ese final… perdón, esos finales, porque te rompe el corazón tres veces. Cuando crees que no te puede hundir más en la miseria, ahí está Ryan Gosling con su mirada triste cual Paco Fox en una orgía y termina, joder si termina. Gosling (que se parece a Paquirrín pero con clase) y Stone (debido a sus ojos de rana está grabado en Cinemascope) lo hacen tan bien que despiertan la bisexualidad del espectador para poder tener una relación poliamorosa con ambos. Por si la película en si misma no fuese suficiente, nos dio uno de los momentos más delirantes de los Oscars® el jran Warren Beatty haciendo que Faye Dunaway se comiera un marrón de proporciones épicas.
AMOL

Power Rangers

Sé lo que estáis pensando, ¿es una troleada? Pues no. De pequeño era mi serie favorita. Un producto audiovisual creado por una juguetera, tiene todos elementos para ser una trama de una película navideña en la que una macro corporación intenta conquistar el mundo alienando los blandos cerebros de los prepúberes. Pero no, Power Rangers es un delirio que parte de una trama más simple que los métodos para ligar de los lectores de este blog (“¿Me estudias o me trabajas?”) y mediante un montaje de atracciones al más puro estilo Einsenstein te lleva durante dos horas al final con cameo incluido de dos de los actores originales. Su mejor cualidad es que son dos horas de entretenimiento puro sin pretensiones. A día de hoy lo que le pido a una peli es que no me acuerde del móvil mientras dura y feck no solo no me acordé de él sino que además me transportó a la infancia de masillas, monstruos de los chinos y por qué no decirlo, de efervescencia sexual. Todos estábamos enamorados de uno o dos Power Rangers, antes no teníamos criterio, ahora tenemos razones, al monstruo de la pantalla no es al único al que Rita Repulsa hace crecer. Vamos a confiar en que Bandai no decepcione con el casting del Ranger verde.

Logan

Otra de mis grandes adicciones de la infancia era la serie animada de X-Men y Lobezno fue un modelo de conducta (eso explica muchas cosas del presente). Me doy cuenta de que estoy hablando mucho de mi infancia: las navidades en Jaén me están pasando factura emocional pero con esto me ahorro la terapia. El caso es que el personaje más atormentado y más molón (iba a usar cuqui pero no puedo hacerlo en conciencia) tiene un final más que a su altura. El hype con el tráiler no desparece cuando ves la peli. Suenan los primeros acordes de Hurt, la canción más crepuscular de la época más crepuscular de Johnny Cash y empiezas a notar el vello de la nuca erizarse. Mangold ya hizo el biopic del bueno de Johnny y fue maravillosa, lágrimas por doquier y una historia truculenta. Es el digno final para uno de los superhéroes más queridos del universo Marvel y ni siquiera FOX la cagó. Además, lLa heredera de Logan da muy mal rollo: cuando ves a esa pequeña X-23 sacando las garras y llenándose de sangre no puedes evitar gozarlo y ese final (SPOILER)… la cruz caída formando una X mientras suena When the man comes around, también de Cash. ¿He dicho que me gusta mucho Johnny Cash? Quizá por eso la oleada de onanismo emocional y mental que me invadió con la peli fue de proporciones bíblicas.

Trainspotting 2

Un genio del cine dijo una vez “hay que juzgar una película por lo que es, no por lo que querrías que hubiese sido”. Y T2 es una de esas secuelas que es perfecta, a menos que esperes un remake de la original con otro leitmotiv. Lo que T2 hace es coger a los personajes 25 años después y les enfrente a unos con otros, no repite el esquema de la primera sino que los personajes son los que llevan la historia y no la historia a los personajes. Eso, en el cine actual, es un milagro: ver un personaje orgánico. Para los nostálgicos, la peli pasa por lugares comunes a la primera; el bar, un váter rebosante de mierda, la habitación con ese papel pintado de trenes, la colina y lo más esperado, el monólogo de “Elige la vida”. Aún así no es ese alegato de adolescente drogado sino de un adulto de vuelta de todo que hace que el momento en el que todos los teenagers que han visto la peli hace dos años porque hay ‘drojas’ se la estén sacando para meneársela de placer sufran la disfunción eréctil que marcara su futuro cuando cumplan los 50 y se vean atrapados en una vida de mierda. Elige la vida.

Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Venga, que después de la intensidad de T2 volvemos a algo suave: Marvel. Es que la peli habla por si misma, tenemos a Kurt Russell, una banda sonora de la hostia y un mapache que habla, ¿de verdad tengo que explicar más? Coge las riendas de la primera y lo prepara todo para Infinity War, mientras tanto, Chris Pratt lo peta mucho, Baby Groot es un comic relief perfectamente hecho y joder, la escena del principio ya te clava al asiento. En fin, que mola mucho y hay cosas cuquis como Yondu gritando “soy Mary Poppins”. La gran pantalla se está saturando de pelis de superhéroes, pero es que joder, algunas son muy buenas. Grandes historias vienen de cómics como 'V de Vendetta' y 'Watchmen' y no por ello dejan de ser menos que las que adaptan un libro de Virginia Woolf. Señora que se suicidó de la manera más surrealista posible: me voy a poner este abrigo que tiene los bolsillos grandes y me voy a dar una vuelta por el río.

Spiderman Homecoming

Como había que meter un poco de cine cultureta, he querido hacerlo con este título. El guionista, a través de un mecanismo de narración conocido como ‘El paradigma de Syd Field’ articula una trama en la que un adolescente que ha sufrido un accidente se enfrenta a su nueva vida con las secuelas producidas. Para aumentar el drama, el joven es huérfano y vive con su tía. El chico llama la atención de un millonario que le ayuda a asimilar sus “cualidades especiales”. A lo largo del film el chico sufre varios reveses hasta aprender la lección más valiosa de su vida; lo importante son las personas que te quieren. El director ha optado por una paleta de colores brillantes y una cámara que no para quieta para transmitir el modo de ver el mundo del chico.


Dunkerque

Como aficionado al cine bélico y las pelis de Nolan llegué a Dunkerque con especial ilusión y bastante virgen. Conocía la batalla de Dunkerque pero no quise ver tráiler, leer nada al respecto ni saber nada (una actitud que tomo cada vez más). El resultado es que no sabía qué iba a pasar durante las 2 horas que dura, salvo por un compañero que me hizo spoiler; “no sale ni un solo nazi”, y efectivamente ahí estaba yo esperando ver si se colaba alguno como el caracol de Hora de aventuras. Es una película de guerra en la que el enemigo no tiene cara, a penas hay tiros ni “acción”, es más una historia de rescate y aún así el ritmo es de infarto. Nolan repite con Tom Hardy con la cara tapada (no sé porque se empeñan en tapar a ese dios griego). Momento Boyero: tiene una estructura no lineal muy interesante así como el uso del cacheado del negativo que le permite jugar con formatos más panorámicos y cinematográficos contrapuesto con la visión más “natural” del full frame. El reparto es increíble aunque patriarcal, pero se lo perdonamos porque la guerra era muy patriarcal.

Kingsman: el círculo dorado

Un tipo como Matthew Vaughn, que ya lo petó con la primera parte y con Kick-Ass, no podía cagarla y no lo hace. Son casi dos horas y media de acción con un reparto de cagarse, humor y una trama sin fisuras. ¿De verdad es tan difícil hacer una peli que no tenga fallos de guion en 2017? La historia es simple, vale, pero ¿dónde está escrito que una peli buena no puede tener una trama simple? Hasta 'Ghost' ganó el Oscar a mejor guion y mejor película, y no olvidemos que hay una escena lésbica con Whoopi Goldberg. Aquí tenemos a una Julianne Moore haciendo de mala malísima pero muy cuqui y robots, lasers, gadgets y Elton John haciendo una versión paródica de sí mismo vestido con plumas... si es que es un caramelo visual.

Bonus track: El acorazado Potemkin con banda sonora en directo de Raisa


Vale que no es muy actual, pero fui a verla al cine con un concierto en directo de rock psicodélico y fua… la audiencia ya era un desfile de hipterismo, el concepto era una gafapastada del 15 y sin embargo salí como si me hubiese pinchado muchos gramos de LSD. No tomo drogas, por eso no sé la medida estándar de la drogaina ni su vía de administración. Es curioso que no se hayan diseñado drogas en formato de supositorio; es más, no hay muchos medicamentos para adultos en formato de supositorio, ¿por qué nos los ponían de niños pero ya no de adultos? Quizá no fue buena idea dejar el desarrollo de ciertos medicamentos en manos de ese científico pedófilo. El caso, que me despisto, como alguien que ha peregrinado a la tumba de Einsenstein (segunda vez que le nombro) para mí fue orgásmico poder verla en pantalla grande, con una banda sonora que te dejaba boquiabierto y con ese olor a aceite de barba que solo un evento hípster tiene.
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